domingo, 7 de abril de 2019

Sellarte el corazón

07 de abril de 2019

Usualmente escribo cuando estoy triste, llorosa o con ganas de explotar del estrés, en éste caso estoy aquí con  mi computadora con un nudo estúpido en la garganta diciéndome que todo estará bien, saben la última vez que estuve nerviosa fue en 3ero bachillerato estresada por una mierda de examen pensando ahí está mi futuro y ahora estoy en el futuro con ganas de llorar por miedo a fracasar, el jueves de ésta semana me libro de la universidad, de mis padres y tal vez de mi vida en el maldito país, solo siento que no voy a poder hacerlo, no llegué aquí sola y siento que estoy en la cuerda floja, ay vuelve la pinche trágica Daniela con ganas de explotar porque está harta de hacer todo mal y de las malas decisiones, pero todo me lleva aquí, es como cuando vas al estúpido jardín de niños a empezar a vivir, siento que estoy saliendo del jardín literal al mundo, van varias entradas casi con el mismo tema, pero Dios es una mierda estar así, han pasado tantas cosas, el sábado anterior se casó mi tío, lloré como Magdalena y me dije maldita sea el amor existe, obviamente existe pero en mi vida creo que es mejor estar sola y seguir, me divertí tanto en esa fiesta, me puse feliz por ese logro de mi tío, pensé también que el mundo nos hace idiotas al hacer como logro el casarse con alguien, me advertí que no me debo casar, que es mejor permanecer sola y dado que tuve tantas malas experiencias es mejor dejarlo así, luego viene lo bonito y viene esa nubecita rosada a verme y a decirme que todo lo cursi está bien, que el amor es genial y que cuando quieres a alguien ahí estará, lo sé... lo recordé, los humanos nos complicamos tanto la vida, no vemos lo esencial que está ante nuestros ojos como una sonrisa, un beso, tal vez una que otra risa, que pensamos que está bien mantenerlo sellado por siempre, cuando lo que en verdad necesitas es sellarte el corazón con esa persona que tanto amas, si es que el amor existe.


No hay comentarios.:

Publicar un comentario

P E R D I D A

Estoy en mis 29 años, perdida en el tiempo y en el espacio, tratando de entender por qué me sucede en este momento no tener estabilidad econ...